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Por pura coincidencia, uno de los primeros integrantes del personal de los Piratas que el lanzador Tony Armas hijo se encontró al presentarse a los entrenamientos fue Manny Sanguillén.
El venezolano Armas se aseguró verse con el panameño Sanguillén y estrecharle la mano, dándole las gracias por un acto ocurrido hace más de 30 años.
El padre de Armas, Tony, asomaba como uno de los grandes prospectos de los Piratas, cuando el equipo lo subió a las mayores en 1976 para jugar en los jardines. Armas tenía 22 años y se sumaba a un equipo repleto de veteranos y, como suele suceder en los vestuarios, le tocó ser blanco de novatadas por parte de sus compañeros. Pero las mismas llegaron a su fin con la intervención de Sanguillén, catcher de los Pirates entre 1967-76 y luego otra vez entre 1978-80. Cuando su vástago firmó por un año y 3,5 millones de dólares como agente libre el mes pasado, el gesto de Sanguillén fue lo primero que el padre le mencionó a su hijo. "Me contó lo agradecido que estaba por Manny Sanguillén cuando éste apareció", expresó el domingo Armas hijo. "Muchos de los sujetos lo molestaban y Manny lo aceptó como a un hijo pequeño". Sanguillén, como instructor de pretemporada en el campo de entrenamiento de los Piratas, recordó el incidente cuando Armas hijo se lo mencionó a él. "Decía, 'Conocí a tu padre y tenía gran talento, y es por eso que decidí cuidarlo"', expresó Armas hijo. Armas hijo está casi seguro de permanecer más tiempo con los Piratas que su padre... quien duró cuatro partidos. Pese a ser uno de los jugadores de Pittsburgh más jóvenes en aquel momento, Armas fue uno de seis jugadores de los Piratas transferidos a Oakland la siguiente temporada a cambio del jugador de cuadro Phil Garner, jugador al que el mánager de los Piratas deseaba vehementemente. Tanner había dirigido a Garner e Oakland. Conseguir a Garner resultó en un acuerdo que involucró a nueve jugadores. Armas encabezaría a la Liga Americana en cuadrangulares dos veces, Rick Langford ganó 19 partidos y Mitchell Page bateó 21 palos de vuelta entera la siguiente temporada para Oakland. Pero los Piratas casi con certeza no habrían ganado su quinta y última Serie Mundial en 1979 sin el bateo y liderazgo de Garner. En cuanto a Armas hijo, él desea durar con los Piratas y evitar las numerosas lesiones que lo han acosado repetidamente y limitado su efectividad durante ocho temporadas en Grandes Ligas. Armas, quien cumplirá 29 años el mes entrante, tiene foja de 48-60 con 4.45 de carreras limpias admitidas en 151 partidos como iniciador. "Espero con ansias ver lo que sucede luego del los entrenamientos de pretemporada, y estoy feliz de estar ahí cada cinco días", expresó Armas, cuyo máximo contendiente para un lugar en la rotación de picheo parece ser Shawn Chacón. |