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Cocodrilos de Caracas arrasó de nuevo en su sede con la serie frente a los Guaiqueríes de Margarita.
Realmente sigue demostrando el quinteto saurio que sus intenciones de coronarse campeón no es broma y que desean fervientemente entregarles una corona a los capitalinos, que no la disfrutan desde el año 2000, cuando vencieran a Gaiteros del Zulia en siete juego.
Muchos recuerdan con éxtasis ese séptimo desafío, porque se extendió a dos tiempos extras y faltando un segundo para obligar a otro tiempo extra, apareció la figura de Lee Nylon y penetrando valientemente, colocó una cesta que enmudeció a toda la fanaticada maracucha que se había volcado al Belisario Aponte de Maracaibo para ver coronarse a su quinteto. Pero la historia se escribió distinta. Ahora, siete años después, Cocodrilos aparece con un quinteto sin mayores aspavientos, sin figuras de renombre ni importados que lucieran ser imponentes. Un equipo sin favoritismo, pero con mucho corazón. Con un Víctor David Díaz criticado fuertemente por unos, odiados por otros y amado por muchos. Un Henry Páez, como jugador el único sobreviviente de ese equipo campeón del 2000, pero con sed de volver a disfrutar de campeonato, ya designado el mejor sexto hombre. Complementando el grupo de atletas unos jugadores con hambre de victoria y de mostrarse al mundo. El miércoles arrancó la serie comandadas por Julio Toro, gran estratega y conocedor de estas lides, con amplia experiencia dentro del baloncesto nacional e internacional y Néstor Salazar que está en su tercera final consecutiva arrancaron con Alex Quiroz, Cedeño, Chris Jackson, Washington y Hebert Bayona como abridores por losinsulares mientras que los capitalinos abren con Edgar Moreno, Tin Jones, Víctor David, Kevin Freeman y Rosmel Blanco. Inmediatamente Guaiqueries comienza a imponer la ley lo que obligó a Néstor Salazar a realizar ajustes que realmente le resultaron, luego cambió a Rosmel Blanco e ingresó a la cancha al joven Luís Bethelmi, quien apenas retornaba desde Guiria luego de asistir a las exequias de su señor padre. Su cara no era la del Tsunami que concocemos, llevaba por dentro el duro dolor del alma que le propinaba el saber que su progenitor no estaría en vida para compartir lo que se había propuesto, ser campeón con Caracas y crecer como profesional. De esta manera, se vivió un partido intenso pero el Tsunami Luis Bethelmí la clavó a 7:44 para el final, y seguidamente “El General” Henry Páez marcó 8 puntos consecutivos, incluidos dos triples en seguidilla, para que Cocodrilos marcara distancia y se alzara con el primero de la final 2007 de la LPB, tras vencer a Guaiqueries de Margarita 94-87 ante un Coso Saurio, totalmente llenó. Por cierto que Tim Jones, jugó bajo un fuerte estado febril, pero a pesar de sentirse mal ayudó con 5 puntos consecutivos, restando 4:13 para cerrar el lapso inicial, para marcar siete puntos de distancia en la pizarra, que finalmente ganaron los saurios 25-19. Para el segundo cuarto y restando 3:10 para finalizar apareció Víctor David con su segundo triple para poner la pizarra 39 - 29, que obligó a Julio Toro solicitar descuento de tiempo y, sacando su casta de estratega, armó una excelente defensa. De hecho pararon completamente a Cocodrilos y que ofensivamente capitalizaron Roger Washington y Alex Quiroz. Cocodrilos se detuvo, no anotó ni un punto más y los insulares dominaron el lapso 14-21; un doble de Kevin Peña, sobre la chicharra final del cuarto, envió a los insulares a los camerinos con el parcial de medio tiempo a su favor 39-40. Esa defensa aplicada por Julio Toro seguía haciendo estragos y Cocodrilos seguía sin reaccionar ofensivamente en el tercer lapso, pero la defensiva permitía mantener al enemigo también imposibilitado. Los insulares ganaron también el lapso 19-21 y mantenían el score favorable 58-61. Víctor David Díaz abre el cuarto final con un triple, para nivelar las acciones a 61, a 10 segundos del inicio, y restando 8:14 repitió la dosis para poner las acciones 66-64. Luego vino una clavada del Tsunami Bethelmí que levantó el ánimo de todos lo jugadores y del público también que había caído en un letargo. Esta enterrada del Tsunami abrió las puertas para que el General Páez y Freeman se encargaran del resto de la partida. Igualmente hay que destacar la excelente acción de “El Tigre” Wladimir Saavedra, quien salió a responder ante los problemas de faltas tanto de Rosmel Blanco, como de Luis Bethelmí. ¡Cocodrilos celebraba su 17º cumpleaños con torrencial aguacero! El jueves se presentó el público temprano para disfrutar del segundo desafío de la gran final y del cumpleaños 17 de Cocodrilos de Caracas. Un 14 de junio de 1.990 fue cuando el Doctor Guillermo Valentiner se hizo de la divisa de Caracas, en el baloncesto de la Liga Especial, para ese entonces, y comenzó esta brillante carrera deportiva. Pero también apareció un torrencial aguacero combinado con ventarrones que hicieron que se inundara la cancha del gimnasio José Beracasa y aguran en parte el festejo inicial. No tenía invitación pero igual se hizo presente la lluvia, que motivo a retardar el inicio del juego por ½ hora. Pautado para las 7:30, tuvo que arrancar a las 8:00 p.m. Pero el público se mojó, corrió a buscar resguardo en los baños o donde fuera por el viento que permitía la entrada de la lluvia al recinto, no se inmutó e igualmente llenaron todas las localidades. Se escuchaba en algunos pasillos sobre la maldición indígena, recordando y haciendo mofa del año 1.997 cuando en la gran final, se medían estos dos quintetos y jugando un domingo, explotó una tanquilla eléctrica de la zona de El Paraíso y afectó la luz del recinto y, por lo tanto, no había luz para manejar las pizarras. El juego tuvo que ser pospuesto a pesar de que Cocodrilos venía inspirado. Esto cortó esa inspiración y los capitalinos viajaron a Margarita para ver disipar su trabajo de todo el año sin poder coronarse. Se especulaba entonces, de esa maldición que había aparecido pero ahora con la fuerte lluvia. ¡Cocodrilos no cree en maldiciones y volvió a morder al Indígena! A las 8:00 de la noche exactamente, se dio el salto entre dos que dominó Guaiqueries. Los indígenas salieron con el mismo quinteto del miércoles mientras que Cocodrilos presentaba una baja importante; el médico Juan Leticia envió para su hotel residencia a Tim Jones, que sufría de fiebre muy alta y espasmo por la afección. Por eso, Néstor Salazar se vio obligado a salir con Edagar Moreno, Henry Páez, Víctor David Díaz, Kevin Freeman y Rosmel Blanco. Cocodrilos parecía que arrollaba en el cuarto inicial, y llegó a poner un parcial 20-11 restando 3:41 para cerrar el lapso, pero Chris Jackson y Kevin Peña se encargaron del voltear las cosa, y los insulares ganaron el lapso 21-25. En el segundo cuarto, la velocidad de Edgar Moreno y el “misil de largo impacto” de “El Capitán” Víctor David Díaz, se impusieron con 18 puntos entre ambos en el lapso, y Cocodrilos marcó la pauta de este cuarto con un parcial 25-17. De esta manera se marchó a los camerinos con una ventaja de 46-42, que ponía a delirar al público presente quien mostraba algo de agotamiento por la larga espera propinada por la lluvia. De regreso a los tabloncillos para afrontar la segunda parte del reto, los capitalinos pusieron de manifiesto su mejor juego y soportando la excelente defensa impuesta por Julio Toro, director técnico de Guaiqueries, pudo sostener la ventaja del período inicial para llevarse la victoria. El tercer cuarto lo ganan los insulares 20 – 22 y el tercero 27 – 28, pero Cocodrilos vivió de la renta para ganar su segundo de la gran final 93 - 92. Es importante resaltar que cuando restaban 5 segundos para finalizar y con el marcador 91 - 89, Freeman recibe una falta que lo paró en los tiros de castigo anidando los puntos 92 y 93 sentenciando de esta manera el juego. Guaiqueries tratando de buscar un milagro, salió rápidamente con el dominicano Peña que se paró en la línea de 3 puntos, pero los capitalinos no cayeron en la trampa y lo dejaron lanzar sin buscar la defensa, evitando una falta que parara al dominicano a buscar un adicional y complementar el Gran Slam que igualara las acciones y forzara el tiempo extra. De allí que con este triple Guaiqueries llegara a los 92 tanto y caer por sólo 1 punto. Los mejores por los reptiles de la 905: Edgar Moreno con 21 cartones, 5 rebotes, 6 asistencias y 3 bolas ganadas; Víctor David Díaz igualmente con 21 unidades, incluidos 5 triples, y trío de rebotes y asistencias; Kevin Freeman con 20 tantos, 8 rebotes y 4 asistencias; y Henry Páez con 13 tantos. |