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Una noche con una temperatura agradable pero que se fue caldeando a medida que el público se fue metiendo dentro del partido. Pero su euforia no era en vano, porque los Guaiqueries estuvieron realmente irreverentes y no aceptaron tregua alguna frente a los Cocodrilos de Caracas que han perdido el rumbo y las cosas se le perfilan distintas.
Objetivamente hablando, Cocodrilos de Caracas se ve disminuido a pesar de que la serie está igualada. Venció en su sede a Guaiqueries de Margarita, en los dos compromisos que dieron inicio a la fiesta de la final. Pero, en dos desafíos donde los insulares batallaron hasta el final sin darse por vencidos en ningún momento. No obstante, en Margarita ha sido totalmente diferente y desastroso el accionar de los capitalinos. Han perdido dos encuentros pero en forma contundente. Los insulares han demostrado tanto la supremacía en su sede en La Asunción, como la razón del por qué están en la gran final del baloncesto rentado.
El lunes 18 de junio y más de 12 mil almas en el gimnasio de La Asunción, fueron testigos de la contundente victoria de los irreverentes Guaiqueries de Margarita, con pizarra de 86 – 65, frente a un desdibujado quinteto capitalino. Nuevamente la inefectividad de los Cocodrilos, al momento de atacar el aro, se hizo presente (32% en disparos de campo), permitiendo que los insulares pudieran pasearse la cancha y demostrar que si le dan la oportunidad aprovecharán hasta el más mínimo detalle. De esta manera Cocodrilos no se encontraba en el tabloncillo, con un Tim Jones muy errático pareciendo que todavía no se ha recuperado de la afección gripal o que le pego la inactividad. No obstante, hay que señalar el gran accionar que ha tenido Hebert Bayona en la pintura, ayudando con creces a detener los embates de los capitalinos. Igualmente de los importados Chris Jackson y Roger Washington quienes han impuesto su ley. Todo el pasaje del juego fue dominado por los insulares, quizás la única reacción que mostró Cocodrilos de Caracas fue en el segundo cuarto, dando algunos indicios de lo que fue el quinteto capitalino durante toda la temporada, pero después se desmoronó y Guaiqueries nuevamente mostró su superioridad. Esa superioridad fue manifiesta durante todo el encuentro, tan es así que para el final del tercer cuarto el marcador señalaba un contundente 67 – 50. Una diferencia de 17 puntos que ponía a los capitalinos contra la pared y los obligaba a tener un último cuarto acucioso. Pero no fue así, se mantenía un quinteto reptil desdibujado, desorientado y sin ningún esquema o estrategia que fuera suficientemente inspirador como para destrozarles la fiesta a los margariteños. La tónica mostrada durante los tres cuartos anteriores se mantuvo y Guaiqueries se fue a celebrar con una victoria contundente 86 – 65, que iguala la serie pero que ahora pone en vilo a los capitalinos por la forma en cómo se ha recuperado el quinteto insular y cómo se ha desaparecido el aguerrido equipo de Caracas. Existe, de todas maneras, la buena lid y la esperanza capitalina del retorno a Caracas de la serie, para levantar la copa en su sede. ¿Se lo permitirá Julio Toro y sus indígenas? Todo estará por verse, mientras tanto sigamos disfrutando de esta serie final y de la gran fiesta del Baloncesto Profesional. Hasta un nuevo contacto deportivo…
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