¡Una batalla de altura pero…. Mojada! Imprimir E-Mail
escrito por Kiko Ochea   
jueves, 21 de junio de 2007

Realmente de “espectacular”, debemos calificar a la batalla que escenificaron los titanes del tabloncillo, ayer en el Gimnasio de La Asunción. Una batalla de altura, pero excesivamente mojada y no precisamente por la lluvia, sino del sudor que emanaban los jugadores cuales gladiadores que se batían a muerte en el gran circo romano.

Un partido que pasará a la historia como uno de los más dramáticos que se ha vivido en la isla en mucho tiempo. Recordado sólo por el séptimo juego de la gran final del año 2000 en Maracaibo, y cuyo final dio el campeonato a los de Caracas.

Un espectáculo de primera que levantó muchas emociones encontradas que sólo puede ser descrito por quienes estuvieron presente en el gimnasio de La Asunción. Más de 12 mil almas fueron testigo de la entrega y el pundonor ofrecido por cada uno de los jugadores de ambos bandos, en este partido digno de una gran final. Pero como todas las cosas en este deporte, debía haber un ganador. No se podía acordar una tregua, era lo que provocaba después de ese extenso desgaste físico. Tuvieron que extenderse en dos tiempos suplementarios para saber quien se llevaba la victoria y la balanza se movió hacia los de la casa. Como una historia romántica que siempre el actor de la casa se lleva los mejores frutos, de esa manera sucedió con Guaiqueríes de Margarita, al encontrarse con un triunfo sumamente importante frente a Cocodrilos de Caracas 106 – 103.

Realmente no se puede decir que hubo un dominio de un equipo o de otro. Los dos quintetos se entregaron a buscar la victoria a como diera lugar. Sin embargo, la sudoración excesiva y el clima húmedo reinante en el tabloncillo no permitían un mejor desenvolvimiento de los atletas que se vieron afectados e inclusive, en algunos momentos, rodaban como si se tratara de un juego de béisbol y se deslizaban tratando de alcanzar una base adicional.

Nos basaremos en recordar y describir los momentos más apremiante del juego, destacando la excelente defensa aplicada por Cocodrilos durante el desafío sobre Jackson y Washington, pero la desaparición ofensiva de Víctor David Díaz que sólo logró 4 puntos, todos desde los tiros libres aunado a la salida en el último período extra de los casi imprescindibles Kevin Freeman, Luís Bethelmi y Rosmel Blanco, hicieron un hueco inmenso en las pretensiones de los capitalinos. Sin embargo, apareció la figura emergente de Juan Herrera quien mantenía al equipo en el juego, con sus excelentes penetraciones y apabullante ofensiva, tomándose la responsabilidad del juego de Caracas para él.

No obstante, restando un segundo para culminar el encuentro, Cocodrilos ganaba por tres puntos pero brotó la figura, y jugador más valioso del desafío, del dominicano Kevin Peña y atestó un triple que obligó al primer tiempo extra. De esta manera, se enfrascaban nuevamente indígenas y capitalinos a una guerra de estrategias y de intercambios de cesta.

Pero ahora, restando tres segundos y con los Guaiqueries dominando por tres puntos, apareció la frialdad y puntería de Kevin Freeman e igualó las acciones con un triple demoledor. Así se llegó al segundo tiempo adicional y se presentan las salidas de Luís Bethelmi, Rosmel Blanco y por último de Kevin Freeman. Pero se crecía aún más Juan Herrera, pero definitivamente un solo palo no hace montaña. A pesar de que Tim Jones lo afiliaba no pudieron contrarrestar las faltas que aparecían por doquier y en definitiva hicieron daño a Cocodrilos porque quien se paró en par de ocasiones en la línea para sentenciar el encuentro fue José Maravilla Mora. De esta manera Guaiqueríes de Margarita domina ahora la serie 3 – 2, pero se mudan a Caracas. Allí se estara jugando el próximo viernes a las 7.30 de la noche y de ser necesario el sábado se concluirá con un séptimo partido que sellará el final de esta maravillosa historia de nuestro baloncesto.
Hasta un nuevo contacto deportivo….


 
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