Johan Santana: Simplemente el mejor Imprimir E-Mail
escrito por Iván Gonzalez Romero/Tomado de El Mundo   
viernes, 07 de marzo de 2008

Es el pitcher con el sueldo más alto en las mayores, y acumula una larga lista de aciertos que puede aumentar, ahora que está con los Mets de Nueva York

Poco debe haberle importado a la gente de Tovar que Johan Santana sea un hombre callado. En realidad, su perfil y todo el temple que exhibe le han valido para poner el nombre de su ciudad en el mapa deportivo de las Grandes Ligas. Tiene otras virtudes, como la consistencia y el temple, exhibidas en cada salida sobre el montículo de los estadios. Es por eso que se le tiene como el lanzador ideal si se requiriera contar con alguien capaz de garantizarle el triunfo a su divisa.

Santana tiene el temperamento típico de los andinos, quienes lucen como tímidos frente al carácter algo más alborotado de buena parte de los venezolanos.

Parte de sus genes podrían servirle para dejar de ser discreto, pero le valieron convertirse en uno de los peloteros de más brillo en la pelota. Su padre, el señor Jesús Santana, había jugado beisbol aficionado en su natal Barlovento. Cuando debió mudarse a Mérida, llevó consigo la pasión por un deporte seguido minuciosamente por toda Venezuela, pero que allá debía compartir espacio con el fútbol.

Jesús Santana echó raíces en Tovar, y su familia tenía el gusto por el beisbol. Franklin, el mayor de sus cuatro hermanos, fue el primero en practicar ese deporte en aquel lugar. Dicen del hoy en día abogado que pudo haber llegado al profesional, pero los estudios de leyes pudieron más en su interés por superarse.

Al parecer, las ganas de emular a su padre en todo lo que hacía fue lo que llevó a Johan a la práctica del beisbol, en una localidad donde el fútbol y el ciclismo captan la atención de los chiquillos.

Se ha dicho que de niño, trató de defender la posición de campocorto, tradicionalmente reservada para peloteros diestros, a pesar de su siniestro. Eso lo llevó a aprender a lanzar la bola a la zurda y a la derecha.

LO FUERON A BUSCAR
Johan asumió al beisbol como su pasión a los 9 años de edad. En aquella época era la estrella del equipo "Chipilines", con el cual ganó notoriedad con mucha rapidez. Tenía condiciones para lanzar la pelota con mucha fuerza, pero la posición que más jugaba era la de jardinero central. Destacó cuando comenzó a crecer, lo cual le valió la posibilidad de tomar parte de algunos campeonatos nacionales, hasta que en 1994 viajó a Valencia, en representación del estado Mérida.

En ese torneo tuvo la primera oportunidad de entrar a un estadio de beisbol profesional. El "José Bernardo Pérez" de Valencia acogía a los muchachos en aquel torneo donde Andrés Reiner le puso el ojo por sus condiciones atléticas. Al final de aquel certamen, Reiner viajó desde Guacara hasta Mérida, sólo para llevarle a su padre la solicitud del buscador de talento, con el propósito de que le dieran permiso para dejarlo en la academia de los Astros de Houston, ubicada en Guacara.

Una de las anécdotas de aquel trámite es que Reiner realizó esas gestiones durante la huelga de peloteros de 1994. En ese momento no se podía gastar mucho dinero en bonos para convencer a los peloteros, así que el scout de los Astros llegó a pensar que perdería al muchacho. Jesús Santana se dejó cautivar por los esfuerzos de Reiner, quien mantuvo su interés por el prospecto. En enero de 1995 Santana ya era parte de los Astros, así como del Magallanes, pues en aquellos tiempos existía una estrecha relación entre ambas organizaciones.

Un detalle pudo haberle dado un vuelco a esta historia, y es que el serpentinero estuvo a punto de dejarlo todo y regresar a su casa.

La elevada exigencia al jugar beisbol profesional y la separación del hogar, casi hacen mella en su camino al estrellato. Para ese momento estaba en la liga de verano de República Dominicana.

LISTO PARA COLABORAR
Antes de firmar su nuevo contrato con los Mets de Nueva York, que le garantizará al menos 137 millones de dólares y que puede incrementarse hasta los 150 millones ya poseía gran notoriedad. Tiene en su haber una serie de logros que le convierten en un miembro de la élite de las mayores, a pesar de haber jugado con los Mellizos de Minnesota, un club de poca exposición.

En el 2004 ganó su primer premio Cy Young y se convirtió en el primer venezolano con 20 triunfos. Ponchó a 265 y dejó promedio de carreras recibidas de 2.61.

En 2006 ganó la triple corona del pitcheo de las Grandes Ligas, algo que no sucedía desde que en 1995 lo completara Dwight Gooden. El merideño lideró en efectividad con 2.77, ponches con 245 y se anotó 19 victorias, para su segundo Cy Young, ambos unánimes.

En su natal Tovar hubo fiesta y acoso periodístico en ambas oportunidades. Santana, refugiado en su casa, trató de permanecer ajeno al torbellino, pero cuando el acoso cesó tuvo tiempo de cumplir con muchas actividades en beneficio de su comunidad. El terreno de beisbol donde dio sus primeros batazos fue objeto de remodelaciones; los niños que allí juegan se beneficiaron con útiles deportivos y el cuerpo de bomberos de la ciudad ostenta un inmenso camión cisterna amarillo, donado por él.

Discreto como buen andino (y como muchos otros peloteros que no suelen hacer aspaviento con su labor social), creó una fundación para darle asistencia a hospitales y niños, a quienes organiza anualmente una fiesta, donde los más pobres de esa región reciben regalos, y en el cual grupos musicales amenizan la jornada.

DESPROTEGIDO
Antes del comienzo de esta campaña Santana fue la pieza más codiciada por los equipos de alto presupuesto. Yanquis de Nueva York, Medias Rojas de Boston y Mets de Nueva York realizaron una cacería por él, la cual terminó favorable a los metropolitanos. Curiosamente, el venezolano no siempre fue pretendido por todos los conjuntos con tanta avidez.

En 1999 los Astros debían estructurar una lista de 40 peloteros que estarían protegidos de ser tomados por otros equipos en lo que se conoce como el Sorteo de la Regla 5. Restaba un cupo y había dos nombres para cuidar: Aaron McNeal, quien había disparado 38 jonrones, con 131 remolcadas, y Santana. El equipo se quedó con el primero y el venezolano quedó expuesto a ser tomado en el sorteo.

Ese año la primera escogencia era para los Marlins de Florida, con los Mellizos en segundo puesto. Ambos conjuntos llegaron a un acuerdo mediante el cual los mayameros escogerían al venezolano y los de Minnesota al jardinero Jared Camp, para luego intercambiarlos. Los Mellizos también recibieron dinero en efectivo, en lo que ha sido uno de los negocios más redondos en la historia de este juego.

En esa organización, cargada de prospectos en ascenso, Johan pudo convertirse en jugador de liga grande, primero como relevista intermedio, y luego como uno de los abridores más sólidos y confiables. Sólo hubo una peculiaridad, y es que los jugadores tomados en el sorteo de la Regla 5 deben permanecer todo el año en las mayores. De lo contrario, deben regresar al jugador a su equipo de origen y cancelar un monto de dinero.

El resto de la historia es brillante y conocida. Es el primer venezolano en ganar 20 partidos; el décimo cuarto en la historia de las mayores dos o más Cy Young; el quinto que se adjudica dos o más de esas diademas de manera unánime (los otros son Roger Clemens, Pedro Martínez, Greg Maddux y Sandy Koufax), y el serpentinero con el mejor salario en todo el beisbol.

Camino ascendente
13 de marzo de 1979
Nació en Tovar, estado Mérida.

3 de abril de 2000
Debutó en Grandes Ligas con los Mellizos de Minnesota, al salir de relevo ante los Devil Rays de Tampa Bay.

7 de abril de 2000
Hizo su primer trabajo como abridor y obtuvo su primer triunfo en las mayores, frente a los Royals de Kansas City.

2004
Estableció una marca de 13-0 en la segunda mitad de esa campaña. Ese año tuvo diez partidos seguidos en los cuales le batearon cuatro o menos hits, y se convirtió en el primer venezolano con 20 triunfos en una campaña.

2006
Ganó la triple corona del pitcheo en Grandes Ligas y su segundo Cy Young.

2007
Se adjudicó el Guante de Oro como el mejor fildeador entre los lanzadores de la Liga Americana.

 
 


 
< Anterior   Siguiente >