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El entrenador "trotamundos" de la NBA, Larry Brown, volvió de nuevo al banquillo para unirse a un ex compañero de universidad, el legendario Michael Jordan, con el que espera convertir a los Bobcats de Charlotte en un equipo ganador y además ayudarle a ser un directivo eficiente. Jordan presentó hoy, martes, de manera oficial a Brown como el nuevo entrenador de los Bobcats, que será su noveno equipo al que va a dirigir desde que hace 23 años llegó al profesionalismo.
Brown ha firmado un contrato por cuatro temporadas y vuelve al mismo lugar donde comenzó su carrera como entrenador, pero esta vez con una gran experiencia adquirida y más triunfos que fracasos. "No se le puede decir no a Michael", declaró Brown en la presentación. "Lo he conocido por mucho tiempo y las cosas que ha hecho y defendido han sido siempre para mejorar nuestro deporte, por lo tanto no había ninguna posibilidad de decirle que no". Brown dijo que la decisión final fue muy fácil después de que su esposa le dio la luz verde para que volviese al banquillo. El nuevo entrenador de los Bobcats es el que más equipos ha dirigido en la historia de la NBA al superar en tres a los retirados Kevin Loughery y Lenny Wilkens. "He entrenado a casi todos en la NBA, pero también les he exigido a cada uno que den lo mejor en el campo y es la misma filosofía que Michael tiene para compartir conmigo", explicó Brown. Se espera que la llegada de Brown de inmediato le dé credibilidad, algo que le ha faltado durante los cuatro años que llevaba en la NBA. Brown es uno de los cinco entrenadores de la NBA que ha conseguido 1.000 triunfos y el único que ha ganado título universitario y de la NBA. Sin embargo, Jordan aclaró que no había fichado a Brown para ponerle mucha presión, pero reconoció que el nuevo entrenador del equipo se mueve cómodo con ella. Aunque Brown también tiene que superar la mala imagen que dejó en su última experiencia con los Knicks de Nueva York, donde salió por la puerta de atrás, dejando a un equipo perdedor y con problemas legales por los términos del contrato. Brown durante la temporada 2005-06 dirigió a los Knicks y el equipo se quedó con marca perdedora de 23 victorias y 59 derrotas, lo que le costó que el entonces presidente del club neoyorquino, Isiah Thomas, lo despidiese aunque tenía firmado un contrato por cinco años y sólo había cumplido uno. "Fui un mal entrenador, hice un mal trabajo y aprendí de la experiencia", declaró Brown al referirse a la experiencia con los Knicks. "Estando fuera los últimos años eché en falta la acción del juego, lo quiero, y por eso quiere seguir siendo parte del mismo". Jordan aclaró que antes de fichar a Sam Vincent, el entrenador que dirigió al equipo hasta la pasada semana, cuando lo despidió, había contactado con Brown, pero entonces no estaba listo para volver a entrenar. Las últimas semanas cambió de pensamiento y decidió dejar el puesto de directivo que tenía con los Sixers de Filadelfia y se entrevistó con la Universidad de Stanford para ver si podía aceptar la oferta de encargarse de su programa de baloncesto. Jordan, de inmediato, despidió a Vincent y se pudo en contacto con Brown para hacerle de nuevo el ofrecimiento, que aceptó de inmediato. "Está claro que la aceptación la hice también en base a que Michael se comprometa al ciento por ciento en trabajar de manera conjunta conmigo", destacó Brown. "Sé que va a estar todas las veces que lo necesite y además me gusta la gente que trabaja para él". Brown no quiso hablar de la plantilla que tiene el equipo, pero dijo que iba a comenzar a trabajar con vistas al sorteo universitario del próximo mes de junio. "Está claro que dentro del equipo hay talento y vamos a trabajar para desarrollarlo al máximo, que es el objetivo que a partir de ahora vamos a tener todos dentro de la organización", agregó Brown. |