La magia recuperada de Omar Vizquel Imprimir E-Mail
escrito por Felipe Elías Mujica   
martes, 13 de mayo de 2008

El campocorto caraqueño enmudeció a muchos durante el mes y medio que duró su recuperación, luego de 19 años de brillo, se temía que todo pudiera finalizar ahí. Ahora, con su regreso se ha convertido en el primer criollo con 20 años en las Grandes Ligas y el más influyente en su conjunto gigante.

Los peloteros cuando se aproximan al final de su carrera, se les hace muy difícil asumir el momento y tratan de alejarse del retiro, pero con Vizquel de 41 años, la situación luce diferente. A él pareciera no preocuparle esa tragedia, es evidente que Omar se ocupa de labrar su propio destino.

Como contar todo lo que se ha visto de Omar, son tantas cosas, imagínense son ya 20 temporadas al mejor nivel y en la misma posición.

Lo mejor de la historia, es que aún hay cosas que se podrán plasmar día a día, cuando el número trece de San Francisco salga al campo en búsqueda de seguir escribiendo la historia del béisbol. Seguro lo hará de la mejor forma, para que los relatores maticen a su audiencia toda la excelencia magica de Omar Vizquel.

“Manos de seda” no ha llegado a donde esta por ser fruto del azar. Lo ha conseguido por el duro transito en los escenarios deportivos en varios equipos, asimismo por la superación ante el sufrimiento de algunas lesiones. La receta al éxito no es otra que el trabajo duro y consistente día tras día, solo la perseverancia se lo permitió.

El resultado es sinonimo de una buena trayectoria, en la que se mezclan la agitada historia de un torpedero que aunque nunca ha salido campeón en las Grandes Ligas, sus hazañas en los diamantes de juego lo acercan irremediablemente al templo de los inmortales, el cual hasta ahora es ocupado por su colega y compatriota Luís Aparicio.

Entre sus hazañas más recordadas, figuran, la elegante forma de tomar los batazos en las paradas cortas. En sus predios patentó el tomar la bola con la mano limpia, sin que importara en algunas oportunidades la contundencia de las conexiones.

Cuando pasemos revista por la carrera de Omar, es cierto que su excelsa defensa opacara a su ofensiva, pero su obsesión por mejorar con el madero, finalmente lo convirtió en un habilidoso bateador que conjugó eso con su velocidad e inteligencia en el corrido de las almohadillas.

Omar Enrique es el nombre “Kike” es el alias de Vizquel, quien ya en su postrera etapa como grandesliga sigue deslumbrando a más de uno. Es un verdadero placer verlo jugar y para mi este tres veces All Star y en once ocasiones ganador del guante de oro, tiene su puesto fijo en las praderas cortas de Venezuela en el próximo Clásico Mundial del 2009, por ahora, me conformo con el brillo gigante que veremos día a día en la bahía de San Francisco.


 
< Anterior   Siguiente >