La apatía parece afectar desempeño de los Tigres Imprimir E-Mail
escrito por Iván González Romero/Tomado de El Mundo   
miércoles, 21 de mayo de 2008

Los de Detroit no muestran garra al momento de salir al campo de juego

Detroit es conocida como la ciudad de los motores, porque allí radica la industria automovilística estadounidense, luego de una historia de producción en alto nivel. Sin embargo, los Tigres que allí radican andan en la búsqueda de la chispa que los encienda, sin que hasta el momento se vislumbre la ruta ganadora.

A ese conjunto no le han salido bien las cosas. Son últimos en pitcheo en ese circuito, mientras que su defensiva es la cuarta cuando se habla de más errores cometidos. De hecho, el manager Jim Leyland tuvo que hacer cambios en su estructura, tratando de poner las cosas en orden. Fue cuando realizó un trueque entre Miguel Cabrera y Carlos Guillén.

Ya la afición de esa ciudad comienza a desesperarse. Las rechiflas son la orden del día, porque se creía que este equipo barrería con sus contrarios. Los dedos comienzan a apuntar a los presuntos responsables, y algunas de las piezas de mayor relieve ya han sido responsabilizados de la debacle.

Algunos señalan a Miguel Cabrera, quien firmó una extensión de su contrato por ocho años y 152,3 millones de dólares. El ahora inicialista apenas bateaba para 182 con corredores en posición anotadora. Su sequía es tan inmensa, que llegó a tener 12 días sin remolcar una anotación.

Lo más reciente que ha caído sobre él es la acusación de apático. En días recientes, cuando toparon con los Diamondbacks de Arizona, se le vio sin el menor interés en observar un video de Dan Haren, el pitcher rival, a quien jamás había enfrentado. El muchacho prefirió quedarse en su sillón del clubhouse, para luego fallar en sus cuatro turnos.

El registro de 18-27 de los Tigres de Detroit es el penúltimo en la Liga Americana y sólo Seattle juega peor. Han perdido 12 de sus últimos 16 compromisos, y su proyección apunta las cien derrotas. Lejos de ser un equipo arrollador que se armó a comienzos de campaña, con siete de sus miembros como parte de equipos Todos Estrellas y una nómina de 138 millones de dólares, son un conjunto apático.

Hasta ahora Jim Leyland es quien ha elevado su voz para señalar su vergüenza por el pobre desempeño de su equipo. Esa puede ser la muestra más de que algo no esté muy bien en la cueva de los Tigres.

RUGIDO BENGALÍ

Anoche, los Tigres derrotaron 12 carreras por 8 a los Marineros de Seattle, luego de disparar 17 imparables. Siete de esos batazos fueron producidos por Magglio Ordóñez, Miguel Cabrera y Carlos Guillén, de quienes se esperan actuaciones de este calibre desde principios del certamen.


 
< Anterior   Siguiente >