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La directiva de Caribes de Anzoátegui, quizás ha tomado la decisión más trascendental de su corto mandato: Cesantear al manager Marcos Davalillo. Con 13 calendarios a cuestas dentro de la organización y solo un año siendo el timonel de la novena aborigen, Marcos logró ser el manager del año durante la zafra anterior, llevando al equipo a establecer una marca de franquicia con 39 victorias, que le garantizó el primer lugar de la división oriental. Primera vez en los anales de nuestra pelota profesional que un dirigente, luego de haberse llevado el premio individual como el mejor del año, no se le da continuidad en su cargo, más aun, teniendo Davalillo un contrato firmado por una zafra más (2008-2009). ¿Qué parámetros se evaluaron para tomar tal decisión?
La gerencia de la novena anzoatiguense alega que la salida del hijo de Pompeyo Davalillo solo obedece a un movimiento más dentro de la profunda metarmofosis que está enfrentando la organización, la cual incluso le llevara a cambiar su pelaje, es decir, ya la novena no será piel verde, el azul será su nuevo color, obedeciendo a un pacto o un convenio de ayuda mutua, recientemente firmado con la organización de los Tigres de Detroit. Los alegatos de esta separación, no son los idóneos para esclarecer la situación, ya que carecen de argumentos, pero, desde mi punto de vista, pareciera que el principal objetivo de la nueva gerencia, es delastrarse por completo del mandato anterior y hacer “un borrón y cuenta nueva” trazando una profunda raya con respecto al Caribes del año 2007-2008. El ex campo corto, Alvaro Espinoza, actual coach de la sucursal AAA de los Yankees de Nueva York tomará las riendas de la novena aborigen durante la temporada venidera y tendrá sobre sus hombros la responsabilidad de guiar a un club que aun está en una etapa de cicatrización luego de par de años de muchas heridas, dentro de su seno gerencial. Con Alvaro, Caribes de Anzoátegui estrechará lazos con la organización de los Yankees de Nueva York y se dará el lujo de tener a un dirigente que está diariamente en contacto con el béisbol de Norteamérica, a diferencia de Davalillo. Claro está, Espinoza no tiene experiencia dirigiendo y es bien sabido lo difícil que resulta debutar en el barquillo en nuestra liga, donde hay que preocuparse desde el primer día en conseguir victorias, a diferencia al sistema de ligas menores de Estados Unidos, que busca pulir y desarrollar el talento de los peloteros. Con la definitiva salida de Marcos Davalillo se pierde a un trabajador insigne que conoce al dedillo a todos los jugadores de la organización y a un gran motivador que logró hacer del club house anozatiguense, una entera familia. Renny Calderin, actual gerente general de la novena alegó que “hay que tomar riesgos, estamos conscientes del alto listón que tendrá que rebasar Alvaro Espinoza, pero nunca hemos dudado de su capacidad”. ¿El cambio es justificable? Solo el tiempo podrá despejar las dudas, afortunadamente solo quedan 90 días de espera, ya que a partir de octubre se viene el inicio del campeonato. Queda desearle suerte a Alvaro y a la nueva gerencia en pos de su cometido que de seguro no debe ser otro distinto al título y así de una vez por todas, se logre brindarle a la afición oriental, una satisfacción que desde comienzos de los años 90, la ansía. Recuerde sintonizar de lunes a viernes de 9 pm a 10:30 pm, pelota caribe, programa especializado en béisbol, por Caribe 102.7 FM, con este servidor, Otto Padron Maldonado, Rafael Rojas y Felipe Elías Mujica. Hasta nuestro próximo encuentro dentro del diamante. |