¿Es el Kid un genio o sólo un relevista con suerte? Imprimir E-Mail
escrito por Felipe Elías Mujica T.   
miércoles, 13 de agosto de 2008

La efectividad de un cerrador en las mayores es de 89% ¿De jugar en California cualquiera seria como el Kid?

Francisco Rodríguez es el líder en salvados en las Grandes Ligas, 46 rescates en 50 intentos lo encaminan a romper el récord de 57 en poder de Bobby Thigpen desde el año 1990, cuando lo consiguió vistiendo el uniforme de los Medias Blancas de Chicago.

A pesar del ritmo frenético que llevaba   el apagafuegos caraqueño, ahora que la temporada entra en su etapa culminante, las oportunidades comienzan a escasear, solo ha  tenido 5 chances en los últimos 16 juegos.

 El Kid esta a un solo juego de igualar la marca de su club (47) la cual esta en su poder desde el 2006. Su proyección de rescates se ubica en la astronómica cifra de 63.

A pesar de lo dicho anteriormente, hay un sector importante en el mundo del béisbol que piensa que los logros del criollo, son en gran medida por el alto número de oportunidades que le brinda su club para salvar.

El promedio de efectividad de los relevistas en las mayores alcanza el 89%, de esta manera cualquier lanzador de estas características que se uniforme con la novena californiana tendría a la fecha 44 salvados, dos menos que el Kid.

Este argumento evidencia la debilidad que poseen los relevistas para cargar con galardones importantes como el Más Valioso, que siempre recae en manos de los toleteros o en todo caso lanzadores abridores.

La actuación de un relevista ha de ser magistral para cargar con ese premio, por ejemplo, Mariano Rivera con los Yankees de Nueva York ha salvado 26 juegos en la misma cantidad de oportunidades, imaginan lo que hubiera hecho con los Angelinos.
Frankie sigue en carrera por la marca de rescates, pero más de ahí no lo creo.

El Kid se destaca en la Gran Carpa
Sus 178 salvados desde el 2005 son la mayor cifra de las Grandes Ligas.
Los 38 rescates antes de la pausa del Juego de Estrellas son una nueva marca.
En el juego 98 consiguió su salvado 40, otra marca del Kid.

¿Quién era Bobby Thigpen?
Por Otto Padrón Maldonado
Fue un Cerrojo intermitente que vivió un año dorado para adueñarse del record

Robert Thomas Thigpen, lanzador derecho de 1,91 metros, nació en  Tallahassee, Florida, el 17 de julio de 1963 y debuta en grandes ligas el 06 de agosto del año de 1986 ante el equipo de los Medias Rojas. Durante su carrera, 9 años, en la cual participó con Medias Blancas de Chicago, Marineros de Seattle y  Phillies de Philadelphia, fue un lanzador promedio con una temporada inimaginada. El zénit de su periplo por el mejor béisbol del mundo, lo vivió en la zafra de 1990, con Chicago, al preservar 57 lauros, para de esta manera establecer la marca que aún continua vigente y que hoy amenaza el kid. Durante ese año de 1990, Thigpen, tuvo marca de (4-6), 1.83 de efectividad en 77 apariciones, más 70 ponches en 88 2/3 entradas. Quedó 5to en la votación del premio más valioso, que ganó Ricky Henderson y en la elección al premio Cy Young, con 2 votos para el primer lugar, ocupó el 4to puesto, ganando Bob Welch. Fue a  un juego de estrellas y más nunca pudo siquiera salvar 35 juegos, se despidió con 201

Apenas cuatro
En más de 100 años de beisbol de grandes ligas, solo 4 pitchers relevistas, han podido, en una misma zafra, llevarse las distinciones de jugador más valioso y premio Cy Young. ¿Quiénes son y que hicieron para ganarlo?, veamos: Jim Konstanty (Phillies), en 1950 tuvo marca de (16-7) con 22 salvados en 74 apariciones con efectividad de 2,66. En 1981, Rollie Fingers (Cerveceros) acumuló 28 salvados con record de (6-3) y  efectividad de1.04. En 1984 con Detroit, el zurdo Guillermo Hernández en 80 apariciones, preservó 32, con marca (9-3) y 1.92 de efectividad. A los 37 años, en 1992, Dennis Eckersley (Atléticos) salva 51, gana 7 y pierde uno con efectividad de 1,91 para convertirse en el último en lograrlo. ¿Será el kid  el quinto? Hoy, tras exitosas carreras tanto Dennis como Rollie están en el salón de la fama, aunque es muy prematuro, hay que señalar, de seguir así, que el kid debería acompañarlos. El tiempo dirá.


 
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