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Veo triunfar, de nuevo, a Oswaldo Guillén, y no dejo de recordarme de Billy Martin. Oswaldo ha logrado, con su irreverencia y su verbo encendido, atizar las brasas de un equipo que debido a muchos problemas de indisciplina y lesiones, nunca estuvo seguro de entrar a la postemporada.
Porque mientras los ¨Poderosos¨Medias Blancas, sufrían durante toda la campaña. los humildes Twins, con un equipo lleno de talento joven y disciplina, le aguaron la fiesta a los dirigidos por Guillén. Pero el mundo de las Grandes Ligas, Gardenhire incluído. no contaban con el criollo.
Guillén, como Martin, esperó el momento indicado, varias veces, para ¨alborotar el panal¨, con la sabiduría de hacer que toda la atención del equipo se centrara en él y bajarle presión a sus jugadores. Billy Martin se peleó con todos. Sus peleas con Reggie Jackson fueron memorables, pero además Martin se lió con la prensa, con los directivos, con su familia y con uno que otro fanático furibundo que después de reclamarle, en un bar, terminó conociendo la fortaleza de los puños del ¨pequeño hombre de Gran Corazón¨, como alguna vez fué bautizado. Guillén la agarró con el periodista Steve Mariucci, con sus peloteros, a los que llamó en algún momento Ëstúpidos y lentos¨, con Kenny Williams, a quien reclamó no traer a los mejores efectivos, después con los Cachorros y Lou Piniella y recientemente con Javier Vázquez, a quién espetó, con su común incontinencia verbal, su falta de compromiso y carácter en los juegos importantes. Pero al final todo tiene su plan, y el hecho de quitarle presión a los jugadores los relajó y los Medias Blancas tuvieron un trío de días de ensueño, venciendo primero a Cleveland y después a Detroit y en el juego extra a Minnesota. Primera vez que un equipo tiene que vencer en 3 días consecutivos a 3 equipos distintos para clasificar y Guillén regresa a los Playoffs. Quizás no sea el mejor manager de todos o tal vez esa verborrea no permita ver su calidad, porque tiene mucha, pero Guillén, al igual que Billy Martin, se reservará un puesto en la historia como uno de los mas extraños motivadores del Beisbol. Porque al final la idea de ambos era motivar para vencer. Y Vencieron. |