|
Recuerdo la primera columna que escribí aquí, en www.pelotacaribe.com y recuerdo también la sabia frase ¨Nada te hace quedar peor en la vida que una predicción¨. Cachorros y Cerveceros, los dos equipos que mejor se vieron en la temporada del 2008, se quedan fuera de la lucha por el campeonato.
En el caso de los Lupulosos, falló Sabathia y con ello se fueron las esperanzas de lograr el título por la ventana.
La victoria de C.C. era fundamental para llevar la serie igualada a 1 juego por lado a Milwaukee, con la esperanza de poder jugar, en el peor de los escenarios, los 5 juegos. Por otra parte, un equipo que ha basado su juego en el cuadrangular, apenas pudo conectar 1 (Prince Fielder) ante el hermético cuerpo de lanzadores de los Phillies, que se encaminan ahora a una de esas series para el recuerdo, contra los Dodgers de Los Angeles. Los Dodgers por su parte, demostraron que la llegada de Casey Blake, Greg Maddux y sobretodo de Manny Ramirez, era el catalizador necesario para amalgamar un equipo que ahora luce inmenso de cara a la serie de campeonato. Joe Torre demostró que solamente necesitaba aguantar la temporada, y con mucho sufrimiento logró la clasificación que ahora lo hace ver como lo que es, un genio del beisbol. Manny bateó hasta mas no poder, y además elevó el status de jovenes como Loney, Ethier y el excelente pelotero Russell Martin dentro del grupo de futuras estrellas del beisbol. Lowe, Kuroda y Billingsley le dieron colorido a la rotación de los azules y Broxton estuvo sublime como cerrojo. Por último tenemos que hablar de los Cachorros, que por primera vez en muchos años, abandonan el sobrenombre de " Adorables Perdedores¨, para convertirse en una desgracia para la ciudad de los vientos. Que nadie diga, por favor, que la maldición de cabra volvió, ni que Bartman de nuevo metió la mano en un batazo. La pobre defensiva, la nula ofensiva, un pitcheo mediocre y la total ausencia de una estrella que encendiera la chispa, le terminaron dando a los fieles fanáticos de Wrigley Field, la peor exhibición de Beisbol de los Ozesnos de los últimos tiempos. Siempre recuerdo los días en que la Televisión por Cable apenas llegaba a Venezuela, y WGN, el canal oficial (Y propietario) de los Cachorros nos regalaba la posibilidad de ver Beisbol a diario en la Voz de Harry caray. Recuerdo que mi hermano, Germán Ontiveros y yo, nos sentábamos a ver los juegos, cantar ¨Take Me Out to the Ballgame¨ en el inning 7 y nos preguntábamos cuando llegaría el día en que los Cachorros lograsen ganar la Serie Mundial. Este año las cosas comenzaron bien, pero al final el equipo perdió el corazón y sin él simplemente fueron uno del montón. La tarea para Piniella será inyectarle corazón a un equipo plagado de figuras pero pocos líderes, y definitivamente hizo falta alguien que diese un grito que arengara las huestes Ozesnas hacia la victoria. Amanecerá y veremos, mientras tanto la frase ¨El próximo año será nuestro año¨, regresò a las bocas tristes de una ciudad que necesita ganar, so pena de perder el último reducto de Beisbol romántico del mundo. Wrigley Field llora, y en buena medida, todos los que aman este juego también.
|