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Los Medias Rojas de Boston y los Rays de Tampa Bay no se tienen mucha simpatía y varias peleas en su pasado lo han comprobado. Pero en el mes de octubre hay que hablar de rivalidades y no de rencillas. Tal es la premisa de cara a la serie de campeonato de la Liga Americana en la que tanto los Rays como Medias Rojas tratan de minimizar los varios altercados que han protagonizado en la última década, y que le han puesto un aderezo picante al duelo que arrancará el viernes en la noche.
Los Medias Rojas no se dan por aludidos. “¿Rencor?”, dijo sonriente su toletero dominicano David Ortiz. “No hay rencor. Esto no es la lucha libre. Hermano, esto es un juego de pelota. No me vengan con esas cosas. Ahora puedo ir a saludarlos y me abrazan, yo también los abrazo. Es un juego. A veces pasan ciertas cosas. Se quedan en el terreno. No es que nos vamos a saldar cuentas a la salida en el estacionamiento”. En el bando de los Rays piensan igual. “Sé que se ha hablado mucho sobre los episodios pugilísticos del pasado. Pero eso no tiene nada que ver con el presente. Nada”, afirmó el mánager de los Rays, Joe Maddon. “Esos (episodios) fueron cuando los Devil Rays andaban muy mal, y los juegos tenía un tono completamente diferente. Somos un equipo diferente ahora”. Para ser preciso, son los campeones de la división Este de la Liga Americana. También quieren impedir que Boston consiga una tercera corona de la Serie Mundial en cinco años. Ya eso sí podría transformar los duelos Rays-Medias Rojas en una rivalidad de verdad, en vez de otro mano a mano cualquiera entre equipos en la misma división y que no se quieren por una serie de peleas cuando se situaban en lados opuestos de la tabla de posiciones.
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