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Fundación Chico Carrasquel busca ayudar a jóvenes en Venezuela, los chicos que viven aquí necesitan un héroe Viven en ranchos bordeando la carretera. Sus vecinos son narcotraficantes, ladrones de carros y demás clase de malhechores que han tornado partes de Venezuela en unos de los ambientes más nocivos para los jóvenes en América Latina.
Para los voluntarios que tratan de ayudar a los chicos aquí, la inspiración viene de un venezolano que se convirtió en un ícono nacional cuando se consagró como shortstop para los Medias Blancas de Chicago hace cinco décadas. Alfonso "Chico" Carrasquel también inspiró a un ejecutivo retirado, también oriundo de Chicago, a poner en marcha este esfuerzo, cuatro décadas después de haber trabajado en Venezuela en el primer grupo de voluntarios del Cuerpo de Paz. Pero mientras los miembros de la junta directiva trabajan duro para que la Fundación Chico Carrasquel despegue, han encontrado obstáculos para recaudar fondos. Su mejor embajador, el mismo Carrasquel, falleció en 2005. "Lamentablemente, ahora más que nunca, existe más inseguridad y riesgos para los pequeños," afirmó Elias Polo Jr, director del YMCA en Valencia y miembro de la junta directiva de la fundación. "Por ello, cada uno de nosotros asume la misión de mejorar las cosas." Carrasquel fue un héroe cuando Joe Jaycox iba a la secundaria, a tres cuadras del Parque Comiskey en la década de los 50. Carrasquel siempre fue muy humilde, "con una sonrisa mejor que la de Paul Newman," recuerda Jaycox. Carrasquel hizo su debut para los Medias Blancas en 1950, eventualmente convirtiéndose en el primer latinoamericano en participar en el Juego de las Estrellas. Cuando se conocieron, Carrasquel vivía la mitad del tiempo en Chicago y sufría los debilitantes efectos de la diabetes. Sus familiares dicen que adoraba a Chicago, pese a sus "metidas de pata" al principio. Su hermana recuerda cuando un locutor que entrevistaba a Carrasquel le preguntó cuántos hijos tenía. Pensando que la pregunta tenía que ver con su average de bateo, el shortstop respondió, "Casi 300". Jaycox pensó en Carrasquel cuando llegó a Venezuela en 1962 para ayudar al YMCA a establecer sus primeras sedes en el país. Enviado a Maracaibo con su fiel guitarra, Jaycox compondría varias canciones allí y aún conserva el apodo que lo convirtió en todo un nativo, "Joe el Maracucho". Pero no fue sino hasta 1996, cuando por casualidad un amigo mutuo le presentó a Carrasquel en Chicago, que los hombres finalmente pudieron hablar en serio. ¿Por qué no ayudar a los jóvenes en el país que ambos amaban tanto? Mientras comenzaba a organizar la fundación en 2005, la primera tarea de Jaycox fue contactar a otros voluntarios del Cuerpo de Paz y otros viejos amigos en Venezuela, incluyendo su antiguo profesor de español y compañero de YMCA, a quien no había visto en 40 años. La muerte de Carrasquel en 2005 causó gran consternación en el país. El presidente Hugo Chávez decretó dos días de duelo. Pero también desestabilizó los esfuerzos de la fundación. Mientras el grupo completaba el papeleo para una organización sin fines de lucro, no lograron recaudar más de $10.000. Carrasquel había ofrecido abrir su agenda y llamar a varias estrellas venezolanas de béisbol. Cuando le preguntaron cómo la fundación compensaría a uno de los jugadores, Carrasquel le había dicho a Jaycox: "No te preocupes. Lo invito a almorzar." "Por supuesto, habría sido distinto si Chico aún estuviera con nosotros," dice Jaycox. "Pero nunca uso eso como excusa. Sonaría como si la razón por la cual no tenemos dinero es la muerte de Chico. Nada de excusas. Hallaremos la forma de hacerlo." Hernan Romero, encargado de la junta directiva venezolana de la fundación, dijo que potenciales contribuyentes estadounidenses se rehúsan a invertir en un país que se percibe que tiene un gobierno anti-americano. Pero la necesidad ha explotado en Valencia y en otras sedes de la fundación. Un estudio de UNESCO el año pasado reportó que 72 por ciento de los niños venezolanos viven en pobreza, comparados con 57 por ciento de los venezolanos en general. Los adolescentes y adultos jóvenes del sexo masculino son víctimas de 88 por ciento de los crímenes en el país. Este mes, la revista Foreign Affairs nombró a Caracas como la ciudad más peligrosa del mundo. Bajo proyecciones que apuntan hacia el crecimiento de la población joven en 21 por ciento para 2020, Chávez ha acelerado sus "misiones", un modelo socialista de servicios sociales gubernamentales para las familias. Incluso con poco dinero, la fundación ha logrado varios pequeños éxitos, como por ejemplo la alianza con YMCA para llevar a estudiantes sobresalientes de viaje a Chicago. La visita incluyó una sesión de autógrafos con el manager de los Medias Blancas, el venezolano Ozzie Guillen. "Me motivó a estudiar y trabajar duro para tomar parte en esta experiencia," dijo Jesús Alvarado de 15 años, quien participó en el viaje. Mientras tanto, la junta directiva aún espera que Carrasquel abrirá las puertas para jóvenes como Jesús. Uno de los nombres más respetados en Venezuela ya es parte de un estadio de béisbol profesional, además de una serie de premios deportivos nacionales. Y el legado de Carrasquel sigue vivo tras las rejas de seguridad en una casa de ladrillos en el sector San José de Caracas. Ahí, dos de las hermanas de Carrasquel han creado un altar de tres pisos a su hermano en la casa que le compró a su familia tras firmar su primer contrato profesional. Pero el crimen está tan desbordado que no permiten que extraños visiten - una lástima, pues la colección está a la par con la de un museo. Los estantes se desbordan con memorias de los Medias Blancas. Un afiche de Carrasquel y sus compañeros estrella incluye autógrafos de Ted Williams y Yogi Berra. Pete Rose firmó una fotografía: "Para Chico, un tipo grandioso". Al igual que los miembros de la junta directiva de la fundación, Emilia Carrasquel sigue motivada por el amor que siente por él. "Somos los que lo mantenemos vivo, como si aún siguiera aquí," dice. "Que la persona se haya ido es una tragedia, pero si tiene a alguien que responda por él, no será olvidado."
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